5. dic., 2019

Lección 101, Día 339, -26

Todavía crees que la salvación requiere que sufras como penitencia por tus "pecados". Pero no es así. No obstante, no podrás evitar pensar que lo es, mientras sigas creyendo que el pecado es real. Si el pecado es real, entonces el castigo es justo e ineludible. Si el pecado es real, la felicidad no puede sino ser una ilusión, pues ambas cosas no pueden ser verdad. Los que pecan sólo merecen muerte y dolor, y por eso es por lo que claman. Debido a su terror, tratan de escaparse de Él. Más Él los seguirá persiguiendo y ellos no podrán escapar.

La salvación no puede sino ser temible, pues mata, aunque lentamente, y antes de otorgar el deseado favor de la muerte a las víctimas que están casi en los huesos antes de haber sido apaciguada, los despoja de todo. Su ira es insaciable e inclemente, aunque totalmente justa. ¿Quién buscaría un castigo tan brutal?.
Hoy necesitas las sesiones de práctica. Los ejercicios te enseñan que el pecado no es real y que todo lo que crees que inevitablemente ha de ocurrir como consecuencia de él jamás podrá suceder, pues carece de causa. Acepta la Expiación con una mente receptiva que no abrigue la creencia de que has hecho del ser original un demonio. EL PECADO NO EXISTE.

Practicaremos hoy este pensamiento tan a menudo como nos sea posible, pues es la base de la idea de hoy. La Voluntad del ser original para ti es perfecta felicidad, toda vez que el pecado no existe y el sufrimiento no tiene causa.
No tengas miedo de la Voluntad de Dios. Por el contrario, ampárate en ella con la absoluta confianza de que te liberará de todas las consecuencias que el pecado ha forjado en tu febril imaginación. Di:

La Voluntad del Ser Original para mí es AMOR, paz, equilibrio y perfecta felicidad.

El pecado no existe ni tiene consecuencias.

Así es como debes dar comienzo a tus sesiones de práctica. Luego intenta otra vez encontrar la dicha que estos pensamientos le brindarán a tu mente.
Da gustosamente estos cinco minutos, para eliminar la pesada carga que te has echado encima al abrigar la demente creencia de que el pecado es real. Escápate hoy de la locura.
El pecado no existe. Recuerda esto hoy, y repite en silencio tan a menudo como puedas:


La Voluntad del Ser Original para mí es AMOR, paz, equilibrio y perfecta felicidad.

Ésa es la verdad, pues el pecado no existe.