17. nov., 2019

Lección 83, Día 321, -44

MI ÚNICA FUNCIÓN ES LA QUE  MI SER ORIGINAL ME DIO.

Este reconocimiento me libera de todo conflicto porque significa que no puedo tener metas conflictivas. Al tener un solo propósito siempre estoy segura de lo que hay que hacer, decir y pensar. Toda duda no puede sino desaparecer cuando reconozco mi único propósito es que el origen medio.

Mi percepción de esto no altera mi propósito.
Esto no me confiere un propósito distinto del que él origen medio.
No me valdré de esto para justificar una función que él origen me dio

MI FUNCIÓN Y MI FELICIDAD SON UNA.

Todas las cosas que proceden del origen son una. Porque proceden de la unicidad (ser uno) y tienen que ser recibidas cual una sola. Desempeñar mi propósito es mi equilibrio porque ambas cosas proceden de la misma fuente

Esto no puede separar mi felicidad de mi propósito.
La unidad que existe entre mi felicidad y mi función no se ve afectada en modo alguno por esto.
Nada, incluido esto, puede justificar la ilusión de que puedo ser feliz si dejo de cumplir mi función.