13. nov., 2019

Lección 79, Día 315. -48

No puedes resolver un problemas a menos que sepas de qué se trata, incluso si ya esta resuelto, lo seguirás teniendo porque no reconocerás que ya se ha resuelto.
El problema de la SEPARACIÓN que es en realidad el único problema que hay, ya se ha resuelto, no obstante la solución no se ha reconocido porque no se ha reconocido el problema.

¿quien puede darse cuenta de que un problema se ha resuelto si piensa que el problema es otra cosa?
Esta es la situación en la que te encuentras ahora. dispones de la respuesta pero todavía no estás seguro de cuál es el problema. Pareces enfrentar una serie de problemas y cuando uno se resuelve surge otro y otro, y esto parece no tener fin.
El mundo parece presentarte una multitud de problemas y cada uno parece requerir una solución distinta, esta percepción te coloca en una posición en la que tu manera de resolver los problemas no puede sino ser inadecuada, haciendo así que el fracaso sea inevitable.
Tal como lo percibes el desaliento y la depresión son inevitables, algunos surgen inesperadamente, justo cuando creías haber resuelto los anteriores. Otros permanecen sin resolver bajo una negación y emergen de vez en cuando para atormentarte.

Toda esta complejidad no es más que un intento desesperado de no reconocer el problema pues el único problema que tienes es la separación, aceptarías la respuesta si solo vieras su relevancia.

En nuestras sesiones de práctica largas de hoy preguntaremos ¿cuál es el problema y cuál es la solución? No asumiremos que ya lo sabemos, trataremos de liberar a nuestras mentes de los innumerables clases de problemas que creemos tener, trataremos de darnos cuenta de que sólo tenemos un problema el cual no hemos reconocido.
Preguntaremos ¿cuál es el problema? y esperaremos la respuesta. Ésta se nos dará.
Luego preguntaremos ¿cuál es la solución? y ésta se nos dará también. Los ejercicios serán fructíferos en la medida en que no insistas en querer definir el problema, lo único que es necesario es poner mínimamente en duda la realidad de tu versión de lo que son tus problemas. Estas tratando d darte cuenta de que al reconocer el problema se te da la respuesta de manera que el problema y respuesta pueden reconciliarse y tú puedas quedar en paz.
La sesiones de práctica cortas no estarán regidas por el reloj sino por la necesidad. Hoy verás muchos problemas y cada uno de ellos parecerá requerir una solución distinta, hay más que u solo problema y una sola solución, con este reconocimiento se resuelven todos los problemas y arriba la paz.

Evita dejarte engañar hoy por la forma como se manifiesten los problemas, cada vez que parezca surgir alguna dificultad di de inmediato:

Permítaseme reconocer este problema para que pueda ser resuelto.

Trata entonces de suspender todo juicio con respecto a lo que el problema es, si es posible cierra los ojos por un momento y pregunta ¿cual es el problema? serás escuchado y se te responderá.