10. nov., 2019

Lección 76, Día 312, -51

Todo lo que vemos es el resultado de los errores de percepción y al creer en este mundo ilusorio nos mantenemos prisioneros de él.
La idea de hoy es salir de la ilusión para ver nuestro verdadero origen.
La liberación que nos brinda el tomar conciencia de esto es dejar de creer que no morimos de hambre si tenemos grandes fajas de papel moneda y montones de discos de metal, creer que una pequeña píldora nos devolverá la salud, o que ciertos fluidos tomados o inyectados nos resguardará de las enfermedades y de la muerte. Crees realmente que estás solo a no ser que otro cuerpo esté contigo?.
Crees que debes obedecer las leyes de la medicina, de la economía y de la salud, para proteger el cuerpo y te salvarás?
El cuerpo se ve amenazado por la mente que se hace daño asi misma. El cuerpo sufre sólo para que la mente no pueda darse cuenta de que es la víctima de sí misma, no quiere entender que es su propia enemiga; que se ataca a sí misma y que quiere morir.
La sesiones de práctica má largas de hoy requieren un breve repaso de las diferentes clases de leyes que hemos creído necesario acatar, estan incluyen por ejemplo:

Las leyes de la nutrición, de la inmunización, de los medicamentos, y de la protección del cuerpo en las innumerable maneras en que está se lleva a cabo, en las leyes de la amistad, de las buenas relaciones y en la reciprocidad, puede que hasta creas que hay leyes en la espiritualidad. Muchas religiones se basan en eso. Desecha hoy todas esas creencias mágicas y mantén la mente en un estado de silenciosa preparación para escuchar tu voz interna, aquella que te dice la verdad. Una que te dice que de acuerdo con las leyes del ser original, dios, ser superior las pérdidas no existen. No se hacen ni se reciben pagos, no se pueden hacer intercambios, no has sustitutos y ninguna cosa es reemplazada por otra.
La leyes del dios, origen o ser superior dan eternamente sin quitar jamás nada. Abre hoy tu disponibilidad para que su voluntad se expanda a través de ti.
Repite la idea de hoy hasta que hayas comprendido que no hay otras leyes que las del ser original, dios o ser superior.

Repite esta frase tan a menudo como te sea posible.

No me gobiernan otras leyes que las de Dios.