3. nov., 2019

Lección 69, Día 305, -58

LECCIÓN 69

Nadie puede ver lo que tus resentimientos ocultan. Hoy estamos reconectando nuevamente con la luz en ti. Antes de iniciar tu práctica larga dedica varios minutos a reflexionar sobre lo que estamos tratando de hacer. Estamos iniciando a recorrer el velo que nos ha mantenido en la obscuridad para llegar a la LUZ.

Pongamos fin a la ancestral búsqueda descubriendo la luz en nosotros y poniéndola en alto para que todos aquellos que han estado buscando con nosotros la vean y se regocijen.

EJERCICIO
Muy serenamente con los ojos cerrados imagina tu mente como si fuera un enorme circulo rodeado por un densa capa de nubes obscuras, es lo único que puedes ver y tu estas fuera de ese círculo y a gran distancia de él. Desde te encuentras no ves nada que te indique que detrás de las nubes hay una luz brillante. Pues las nueves parecen ser la única realidad por lo tanto no tratas de atravesarlas e ir más allá de ellas.

Pero hoy te das cuenta de esa luz brillante del otro lado, por lo que te permites alcanzar una enorme estado de quietud y decides atravesar esas nubes, extiendes tu mano y en tu mente las tocas y las apartas con tus manos, sientes como rosan tus mejillas, tu frente, tus ojos a medida que las atraviesas, sigues delante porque las nubes no te pueden detener. Si estás haciendo bien el ejercicio sentirás como avanzas, puedes sentir que te elevas y eres transportado hacia adelante.
Tus escasos esfuerzos y tu limitada determinación invocan el poder del universo para que vengan en tu ayuda y el propio dios, espíritu santo, ser original te sacara de las tinieblas y te llevara a la luz. No puedes fracasar porque tu voluntad es la suya.

Ten en mente que lo que emprendes con tu ser original no puede sino tener éxito.

Las sesiones más cortas durante el día, te conviene llevarlas tan a menudo como puedas recordándote a ti misma que tus resentimientos ocultan la luz del mundo de tu conciencia, recuerda que ya no la estás buscando porque ya sabes dónde está.

Puedes decir la siguiente frase:

Mis resentimientos ocultan la luz del mundo en mí. No puede ver lo que he ocultado. Más por mi salvación y por la salvación del mundo, deseo me sea revelado.

Asegúrate de decir mentalmente la siguiente frase si sientes la tentación de albergar algún resentimiento:

Si abrigo este resentimiento la luz del mundo quedará velada para mí.