28. oct., 2019

Lección 63. Día 301, -64

La bendición que todo ser humano puede tener es la de descubrir que puede resignificar su manera de percibir el mundo.
Esto sucede cuando recuerda de dónde viene y asume su vinculo con su ser original.
Empecemos el día reconociendo nuestra perfección, asumiendo nuestro verdadero propósito y finalicemos el día pensando en ello.
Repetiremos la siguiente frase tantas veces como sea posible en el transcurso del día.

Soy la luz del mundo, des-hacer mis errores de percepción son mi propósito. Hacer esto promueve la paz en mí y en lo colectivo.