8. oct., 2019

Lección 43, Día 281, -84

La percepción no es un atributo de Dios. Él creó al espíritu santo como un mediador entre la percepción y el conocimiento.
Si la visión es real, y es real en la medida en que comparte el propósito del espíritu santo entonces no puedes ver separado de dios.
Hoy son 3 sesiones de práctica, de 3 a 5 minutos, la primera lo más temprano que puedas, la segunda lo más tarde que puedas y la tercera en el momento más oportuno y adecuado según las circunstancias.

Repite la idea de hoy para tus adentros luego mira brevemente a tu alrededor, aplicando la idea específicamente a lo que veas 4 o 5 objetos durante la fase de esta sesión puedes decir.
Dios es mi fuente no puedo ver esos libros separados de él
Dios es mi fuente no puedo ver ese control separado de él
Dios es mi fuente no puedo ver esa laptop separada de él
Dios es mi fuente no puedo ver ese portapapeles separado de él
En esta fase del ejercicio asegúrate de evitar controlar la selección de los objetos.

Para la segunda fase la más larga cierra los ojos, repite la idea de hoy nuevamente y luego deja que cualquier pensamiento pertinente que se te ocurra sea una aportación a la idea de hoy en tu propio estilo particular. Pensamientos tales como:
Veo a través de los ojos del perdón
Veo el mundo como un lugar perfecto y bendito
El mundo me puede mostrar quién soy
Veo mis propios pensamientos, que son como los de dios.
Cualquier pensamiento relacionado con la idea de hoy es adecuado
Si tu mente se dispersa o te resulta imposible pensar en algo, abre los ojos y repite la primera fase y luego intenta con la segunda fase del ejercicio.

Al aplicar la idea de hoy durante las sesiones de práctica más cortas, la forma de la idea puede variar de acuerdo con las circunstancias y situaciones en las que te encuentres durante el día. Cuando estes con otra persona puedes decir:

Dios es mi fuente, no puedo verte separado de él

La idea de hoy también se puede aplicar en el transcurso del día a las diversas situaciones que se puedan presentar, especialmente a las que parecen afligirte.

Dios es mi fuente, no puedo estar separado de él.